Menú

Dafne Benjumea

El peso de un gesto de Julião Sarmento en el CaixaForum de Madrid

dafne benjumea

Un nínfulo me sonríe antes de bajarse del bus. Llego antes de tiempo. Tomo café. Camino hacia la taquilla de CaixaForum.

El peso de un gesto es una obra conceptual realizada por Julião Sarmento. El artista portugués presenta un objeto artístico conformado por el de 19 artistas, la mayoría, artistas de las últimas décadas y diversa variedad geográfica. Las obras de Tony Cragg, Dominique González – Foerster, João Onofre, Juan Muñoz, entre otros, forman parte del proceso de selección de Sarmento. Mientras paseo por la expo me doy cuenta de que el artista no me está condenando a seguir un orden sucesivo o de estilo. Puedo llegar al significado de la obra igualmente, así que, hala, a jugar. Me voy hacia el piano taladrado de Cragg, cambio el sentido y vuelvo hacia atrás para ver “el muñequito”, me pierdo en el sonido que emite una obra audiovisual al mismo tiempo que observo el 9 to 5 de Edward Ruscha… y dios! Cuando me doy cuenta, el artista ya me ha condenado a mi propia libertad. I love you, baby, I love you so much. Además, la variedad de formatos (fotografía, pintura, escultura, cortometraje, grabación de voces y diapositiva) ayuda al receptor a expandir su visión del arte y alejarse de esa uniformidad que la estructura social impone.

El peso de un gesto habla del tiempo y de cómo éste afecta a la sociedad actual: el crucificante horario laboral que enajena al individuo, la permanencia de lo material ante la fugacidad de la vida, la banalidad del mundo, los restos de una revolución fallida así como el canto ahogado de la niñez. Todo signo esperanzador es envuelto por una atmósfera oscura, densa. No es azar que la tonalidad grisácea y colores apagados predominen en la obra. Sarmento nos traslada a la antesala de la muerte transmitiendo las sensaciones de esta situación (desolación, abatimiento, ahogo). Es una muerte más espiritual que terrenal, en mi opinión. Sin embargo, no terminamos de morir. Frente a esto –y en menor medida- encontramos alguna que otra obra en la que sólo la creatividad y la visión subjetiva hacia las cosas puede liberarnos. La creatividad es una lámpara que se sostiene por sí sola en un salón negro. Hay cuadros vacíos que nos invita crear nuestro mundo. Hay algo de vida aún.

Todos estos microcosmos se unen y hacen que El peso de un gesto sea una obra universal. Pues como nosotros, cada concepto es libre, vuela por la sala y se trenza con otros para desembocar en el significado.

En resumen, la obra de Julião Sarmento nos acerca a lo que sintió Borges cuando Carlos Argentino le muestra el Aleph. Y mola, baby, mola.

Pulse aquí para leer otros artículos.